La andadura empresarial de Cándida Maquillo comenzó hace 17 años, junto a su marido, y tras abandonar una actividad que nada tenía que ver con este sector, ya que hasta ese momento había trabajado de secretaria de dirección.

Aún recuerda su primer presupuesto aprobado: 20 horas a la semana en una comunidad de propietarios. Eso les dio confianza y empezaron a captar clientes gracias al boca a boca. Primero eran todos de la órbita de las comunidades de vecinos, pero después llegaron las oficinas, las empresas. Más tarde colegios, fábricas, hoteles, apartamentos y demás instalaciones.

17 años después ese matrimonio ha formado una familia de 71 personas y a las tareas propias de limpieza, han incorporado otros trabajos como el de jardinería, conserjería, operarios de mantenimiento o monitores de comedores. Su próximo reto: extender sus servicios fuera de la Comunidad de Madrid.

En AELMA hemos hablado con la artífice de Limpiezas Gozman para conocer en qué pilares ha cimentado su modelo de éxito.

¿Cómo ha cambiado el sector y los clientes a raíz de la pandemia?

En mi experiencia desde la pandemia hasta ahora, este sector ha hecho que las personas (tanto clientes como empresas) seamos más exigentes con la forma de trabajar y productos empleados para una limpieza más segura y eficaz.

¿Qué lección extraen como empresa y como empresario de esta crisis?

Debemos avanzar en una limpieza más visible donde es imprescindible la desinfección y la sostenibilidad, de este modo también daremos a nuestros clientes más seguridad.

¿Qué es lo más difícil de gestionar en una empresa de limpieza y por qué?

Para mí, tantas normativas abusivas y la excesiva carga impositiva que tenemos las empresas.

¿Cuál es, a su juicio, la mayor problemática del sector y cómo podría solucionarse?

Sin lugar a dudas, la falta de personal, debido a las políticas actuales de subvenciones y ayudas que existen y que facilitan que un trabajador prefiera quedarse en casa antes que ir a trabajar. Estamos ante un sistema laboral absolutamente perverso.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan las empresas de limpieza?

Este sector tiene muchos retos a los que enfrentarse, entre otros la modernización de las prácticas de mantenimiento, la implantación de un sistema de limpieza más sostenible, una transformación tecnológica y, como ya he citado anteriormente, la necesidad de atraer mano de obra estable y comprometida.

¿Cómo ve el futuro del sector de la limpieza?

Estamos en un sector que es muy necesario, ya que es una parte fundamental para el engranaje del resto de sectores, eso nos hace visualizar un futuro, que bien manejado, puede ser prometedor.

Seamos prácticos, ¿en qué debe mejorar el sector?

En cuestiones claves como la sostenibilidad, la desinfección y la capacidad de atracción de equipos que lo hagan posible.

Gozman es socia de AELMA desde octubre del año pasado, ¿qué espera de la Asociación y cuáles son los servicios que más valora de AELMA?

Información y apoyo para nuestra Empresa.

¿En qué aspectos debería mejorar AELMA para prestar un mejor servicio al asociado?

En estos momentos, solo puedo decir que es pronto para valorar si debería o no mejorar en algún aspecto. Lo que sí puedo indicar es que en estos meses mi valoración es muy positiva con AELMA y que estamos muy contentos de pertenecer a una organización que nos aporte la seguridad de que todos remamos en la misma dirección.

¿Qué aporta el asociacionismo al sector?

El asociacionismo favorece el crecimiento de la empresa, los procesos de cooperación entre éstas, su articulación sectorial e intersectorial y una mayor presencia en la sociedad y de representación ante las diferentes administraciones.

¿A qué dedica su tiempo libre cuando no está dirigiendo Gozman?

A mi hogar, a mi familia y a mis amigos.