Los datos de empleo del mes de febrero apuntan que se está produciendo una importante destrucción de tejido empresarial que se traduce en la pérdida de 17.300 autónomos desde principios de año y el cierre de 16.764 empresas solo en el mes de enero. Ambos escenarios apuntan hacia una pérdida de empleos, tal y como vaticina CEOE en su último informe sobre el “Mercado laboral y negociación colectiva”.

A pesar de que nuestro mercado laboral está en volúmenes de afiliación que encabezan la serie histórica (20.170.142 trabajadores en febrero), la destrucción del tejido empresarial puede comportar pérdida de empleo a medio plazo, tal y como advierte la patronal.

Es por ello que, desde CEOE insisten en que la continuidad de las empresas y su creación pasan necesariamente por:

–    La creación de un marco regulatorio flexible, que permita la rápida adaptación a los múltiples desafíos: demográfico, geopolítico, digital, ecológico y global.

–    La dotación de un marco regulatorio seguro y previsible y con reducción de cargas burocráticas. Solo en el ámbito de las relaciones laborales, en los últimos seis meses, hasta 14 normas (de origen laboral o no) contienen medidas que afectan a la gestión de las relaciones laborales sin que ese sea el objeto de su regulación. Esto crea un marco jurídico profuso, confuso y disperso. A estas normas habrá que añadir otras tantas que ya se encuentran en cartera.

–    La existencia de una estructura de costes sostenible en un contexto mundial inflacionista, con constante incremento de costes de producción, y enormemente competitivo.