Últimamente estábamos asistiendo a un incremento de los ataques cibernéticos sobre nuestros ordenadores, que afectan gravemente a nuestros programas, datos y comunicaciones, poniendo en serio riesgo el desarrollo normal de nuestra actividad profesional. Estos ataques cada vez van a ser más habituales. Hemos aprendido que hay tres cosas muy importantes:

 

  • El principal filtro en nuestra empresa son los propios trabajadores. Necesitamos disponer de potentes antivirus pero de nada sirven si el usuario no tiene las precauciones adecuadas.
  • Un hábito necesario y tranquilizador es realizar copias de seguridad, con la periodicidad adecuada al negocio.
  • En cualquier caso, es imprescindible contratar un Ciber Seguro que nos pueda resarcir de los posibles daños que cualquier ciberataque nos provoque.

Las empresas tienen que concienciarse, no sólo hay que contratar medidas de ciber seguridad, además hay que estar asegurados frente a las posibles consecuencias si el ataque sucede.

¿Qué riesgos cubre un ciber seguro?

Responsabilidad Civil a terceros.

▪ Responsabilidad por pérdida de datos de carácter personal o riesgos de privacidad y por gastos de notificación de vulneraciones de privacidad a los titulares de los datos y a terceros interesados.

▪ Cobertura frente a reclamaciones por la violación de derechos de propiedad intelectual relativos a cualquier tipo de contenidos, incluidos los contenidos generados por un usuario.

Defensa jurídica y asistencia a juicio; gastos de defensa por multas y sanciones de organismos reguladores.

▪ Protección frente a reclamaciones de terceros por incumplimiento en casos de custodia de datos, difamación en medios corporativos o infección por malware.

Pérdida de beneficios.

Pérdidas de ingresos netos como resultado de una vulneración de seguridad o de un ataque de denegación de servicio.

▪ Cobertura para los datos alojados en la nube.

▪ Gastos de gestión y comunicación de crisis (a través de consultoras tecnológicas).

▪ Asistencia técnica y gastos de investigación del siniestro; costes de un posible análisis forense en caso de que sea necesario (fugas de datos, piratería, etcétera).

▪ Gastos de reparación y restauración de los datos borrados y de los equipos dañados.

Cobertura de delitos cibernéticos: estafas de phishing, suplantación de identidad, hacking telefónico, robo de identidad, fraude electrónico y extorsión cibernética.

Asistencia técnica frente a una intrusión de terceros en los sistemas informáticos del asegurado.

▪ Gastos por errores tecnológicos y omisiones.

Adecuación personalizada a la LOPD.

▪ Medidas de prevención como análisis externo e internode lasredes informáticas del cliente.

  • Línea de atención telefónica o a través del web.

ARTÍCULO CEDIDO POR RECOLETOS EPL (COLABORADOR DE AELMA)