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EL SECTOR La limpieza de grafitis en Madrid cuesta 2,6 millones de €

 

Arte o vandalismo. Los grafitis urbanos se han convertido en una estampa  habitual en muchas ciudades del mundo que, en algunos casos embellece y, en otros, estropea las urbes. Reciben tantos elogios como críticas, aunque convendría distinguir entre el arte urbano controlado, aquel que promueve la expresión artística a través de esta técnica, y el vandalismo, cuyo único fin es el deterioro de los bienes y espacios urbanos.

Éste último provoca en la ciudad de Madrid unos gastos anuales al consistorio superiores a los 2,6 millones de euros o lo que es lo mismo, 10.780 euros por día de trabajo de los operarios que se encargan de su limpieza. Los operarios de limpieza de Madrid han realizado 35.706 limpiezas sólo en el primer semestre del año y, aunque no existe un censo oficial de estas pintadas, lo cierto es que su número crece progresivamente. El barrio de La Latina ostenta el record de grafitis, seguido de Puente de Vallecas, Arganzuela y Fuencarral.

Además del elevado coste económico que estos actos ilegales acarrean a las arcas municipales, también está el coste medioambiental. Primero por la cantidad de agua necesaria para su limpieza y segundo por la contaminación provocada por el empleo de productos químicos para su eliminación.

 

Por estos motivos, la asociación de comerciantes de la zona de Malasaña han impulsado una campaña a través de las redes sociales para concienciar a los ciudadanos sobre las consecuencias estéticas y económicas que ocasionan los grafitis. La campaña “Firmas”, a la que se ha sumado también el consistorio local, pegará marcos alrededor de las pintadas con la leyenda “Esta firma puede valer mucho… Aquí no” y difundirá las fotografías a través de las redes sociales para sensibilizar a la población de la no permisividad de este tipo de acciones.