Serviclean es la mejor prueba de que la especialización es la llave para alcanzar el éxito. Rubén Reina es director general de Serviclean, compañía especializada en la limpieza de cristales. Reina llegó a este sector de rebote. Comenzó trabajando en la construcción desde muy joven, instalando ventanas de aluminio, y la primera crisis que vivió este sector, allá por el año 2004, marcaría los designios de su futuro.

Así es como Reina decidió explorar un nuevo nicho de mercado donde hace casi 20 años apenas había competencia. La empresa arrancó con dos trabajadores y con unos pocos clientes particulares y locales comerciales, pero el buen hacer y la excelencia en el servicio los ha llevado hasta lo más alto. Y no se trata solo de una metáfora. Serviclean se encarga de la limpieza de la conocida pasarela de cristal del Hotel Riu, suspendida a 100 metros de altura.

Esfuerzo, innovación, calidad y servicio son los principios que guían los pasos de este empresario. En AELMA hemos charlado con él para conocer mejor su empresa y la opinión que tiene sobre el sector.

Serviclean alcanzó el año pasado la mayoría de edad, mucho ha llovido desde entonces. ¿Puedes relatarnos cómo fueron los inicios?

Yo empecé trabajando en la construcción desde muy joven, montando ventanas de aluminio. Pero debido al bajón de la construcción, se me presentó la oportunidad de encontrar un trabajo que me permitiera tener más tiempo para dedicar a mi familia y a lo que más me gusta. Sabía poco, por no decir nada, de la limpieza de cristales, pero a medida que fui adquiriendo experiencia y capacitación, fui progresando hasta el punto de llegar a dirigir Serviclean donde llevo ya más de 19 años.

En los inicios estábamos solo dos personas y nuestros clientes eran o particulares o pequeños comercios. Ahora fluctuamos entre los 12 y los 15 operarios y tenemos entre nuestros clientes a grandes y reconocidas empresas como Acciona, Eulen o Grupo Alarcón.

¿Cómo ha cambiado el sector y los clientes a raíz de la pandemia?

En la pandemia casi todo el sector de la limpieza se paró por completo. En nuestro caso, afortunadamente, al no ser una empresa de limpieza al uso, no lo notamos demasiado. Al dedicarnos a la limpieza de cristales en altura y hacer limpiezas de mantenimientos, en algunos casos anuales, en nuestro caso el trabajo ha ido en aumento. Esto ha hecho que nuevos clientes hayan confiado en nosotros para dejar sus cristales limpios.

¿Qué lección extraen como empresa y como empresario de esta crisis?

La lección que podemos sacar es que, por mucho que cuidemos la prevención y la seguridad en el trabajo, hay cosas que inevitablemente se escapan de nuestro control. Y que nunca es suficiente todo lo que hacemos para velar por el bienestar y la salud de las personas.

¿Qué es lo más difícil de gestionar en una empresa de limpieza y por qué?

Lo más complicado es gestionar los grupos de trabajo y gestionar psicológicamente a los trabajadores. Por qué digo esto… en nuestro sector, como dependemos mayormente de las épocas de más volumen de trabajo. Cuando estas temporadas llegan, el trabajo muchas veces sobrepasa al personal capacitado que necesitamos para poder abarcarlo, ya que todos los años nos cuesta mucho encontrar personal que quiera desempeñar este trabajo y cuesta mucho más encontrar el personal que esté capacitado para realizar trabajos en altura. Y es por eso que esto genera en el trabajador que lleva trabajando todo el año, estrés y cansancio que hace que el personal sea más sensible a cualquier inconveniente que surja en el trabajo.

¿Cuál es, a su juicio, la mayor problemática del sector y cómo podría solucionarse?

Hay muchas, pero el principal, tal y como he comentado anteriormente, es poder encontrar personal cualificado y dispuesto a trabajar. La solución no es fácil, ya que la mentalidad de sacrificio y de compromiso con el trabajo se está perdiendo con el paso de los años. En este ámbito hay muchas cosas que tienen que cambiar…

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan las empresas de limpieza?

El más importante es el absentismo, el compromiso del personal con el trabajo es un bien que está escaseando.

¿Cómo ve el futuro del sector de la limpieza?

Tenemos un buen futuro por delante, es cierto que, al depender de muchos factores como la construcción, sistema financiero, personal y demás no es fácil poder predecir lo que pasará en el futuro, pero la tendencia sigue siendo mejorar la calidad del servicio y el aumento del volumen del trabajo.

Seamos prácticos, ¿en qué debe mejorar el sector?

En el fraude, la profesionalización y la seguridad laboral.

¿Desde cuándo es Serviclean asociado de AELMA? 10 años

¿Cuáles son los servicios que más valora? El aporte jurídico y la sinergia con otras empresas

¿Qué aporta el asociacionismo al sector?

Por nuestra parte, por lo que hemos experimentado, podemos aportar un servicio de valor añadido y especializado a otras empresas de limpieza.

¿A qué dedica su tiempo libre cuando no está dirigiendo Serviclean?

A la familia. Siempre lo digo, pero es una idea que mi padre desde bien pequeño me enseñó y de lo cual estoy enormemente agradecido y es que el tiempo que dedicamos a la familia, es el tiempo mejor invertido. Esa es mi filosofía y la que intento inculcar a mis hijos.