Estimados compañeros y amigos,

Como habéis podido apreciar, octubre ha sido un mes muy prolífico para nuestro sector. En primer lugar, hemos podido volver a vernos con total normalidad en el VII Encuentro Empresarial AELMA, una jornada que ha sido muy provechosa para todos por el elevado nivel de ponencias con el que contamos.

Pero este encuentro no es solo un foro de aprendizaje, también es un foro de networking y de intercambio de opiniones. Para mí fue un gran placer volver a reencontrarme con muchas caras conocidas y compartir impresiones con muchos de vosotros.

En segundo lugar, octubre también ha sido el mes dedicado a nuestro sector. El día 19 celebramos el Día del Agradecimiento al Limpiador, una jornada que sirve no solo para agradecer a nuestros trabajadores su compromiso, sino también para visibilizar la importancia de este sector en la sociedad y hacer llegar nuestras peticiones como sector.

En este sentido, desde AELMA nos sumamos a las reclamaciones lanzadas por las dos asociaciones nacionales, AFELÍN y ASPEL, para que la Administración acceda a compensar los sobrecostes de la actual crisis en sus contratas para no contribuir a poner en peligro la estabilidad de miles de trabajadores amenazada por la actual coyuntura económica.

Desde estas patronales, hemos enviado sendas misivas a los partidos de la oposición con representación en el Congreso para denunciar que la Administración se está reservando el blindaje por ley que impide la aplicación de cualquier alza de coste laboral sin intervención del sector (cotizaciones, IPC o SMI) en la contratación pública (Ley de Desindexación y Ley de Contratos) incluyendo la negativa a la revisión de precios de contratos plurianuales vigentes por motivos imprevisibles.

El hecho de que las empresas continúen prestando el servicio de forma obligatoria, incluyendo prórrogas, sin recibir a cambio ningún tipo de compensación por todos estos costes sobrevenidos, acarreará unas pérdidas que van a poner en serio peligro la continuidad de la actividad en miles de contratas de limpieza de espacios públicos.

En nuestro país, más de 570.000 personas trabajan en alguna de las cerca de 36.000 empresas, pymes en su mayoría, que conforman el sector. El 9% de los 5 millones de asalariados en el sector servicios corresponde al mundo de la limpieza. Esta es una industria que también ocupa a personas con dificultades de inclusividad en el mundo laboral y a las que hay que proteger de forma especial.

Toda la doctrina de la UE insiste en que la contratación pública no es sólo un medio para proveer de bienes y servicios a la Administración sino un potente inductor para la consecución de otras finalidades sociales, como la calidad en el empleo para las personas más vulnerables. En otros países de nuestro entorno europeo, como Francia o Portugal, ya se ha tomado la dirección adecuada para corregir este efecto de la coyuntura en las contratas.

Esta crisis no debería recaer en estos perfiles de empresas y trabajadores. La situación actual no se compadece en absoluto con el interés social que representamos y las consecuencias que implicaría para las plantillas de muchas empresas el horizonte de una actividad insostenible económicamente.

Seguiremos trabajando por los intereses de todas nuestras empresas representadas y por el conjunto del sector.

Recibid un afectuoso abrazo.